Sigo tirando del cajón del olvido y encuentro estas dos instantáneas realizadas en Sanlúcar de Barrameda al final de los años 80.

Se trata de una caseta de apuestas a las que jugaban los niños, ellos hacian una raya en la arena y era la meta imaginaria, se aceptaban apuestas para esa meta que por aquellos tiempos era de pesetas. Llama la atención lo cercano de los niños a donde se corrían con los caballos y la propia indumentaria , el calzado , el peinado y lo trabajado de la caseta de apuestas.
Esta otra fotografía, nos muestra la fascinación de las carreras para los más pequeños, se trata de la observación de las carreras al atardecer, por aquella epoca con traje de paseo no de baño, y es un contraluz donde se difumina al fondo la confluencia del Guadalquivir con el Océano Atlántico.
Los caballos van hacia la línea de salida, y si nos fijamos en el suelo junto a las patas de los caballos podemos ver la raya en el suelo señal de meta imaginaria de la que os hablaba antes. Esta última fotografia que hacía mucho tiempo no visualizaba, me ha gustado bastante con el paso del tiempo, el niño bien agarrado de su madre, el vestido y los zapatos de ella que aunque a un lado ya nos habla de la fecha de la toma, y como os decía antes la cercanía del espectador al espectáculo, no había por aquel entonces ni cuerdas ni vallas que los separaran.
Las fotografías fueron tomadas en blanco y negro y las he escaneado y retocado un poco, no tienen mucha calidad técnica pero refleja muy bien el ambiente del disfrute de los niños en los días de carreras de caballos.